Un día estaba medio bajón porque mi novio de larga data me había dicho esta hermosa frase "Si yo me casara con alguien, sin dudas, sería con vos... pero no me voy a casar". Un galán el muchacho. No me lo dijo con mala intención, tenía su punto acerca del matrimonio y demás, y me lo intentaba explicar. Pero bueno, yo estaba muy enamorada y sí, algún lejano día, quería darle mi "sí, quiero".
Entonces salí del cuarto y lo ví a mi shih tzú preferido retozando en la alfombra y me acosté a su lado. Entre mimos y lengüetazos le dije:
- "¡Ay! Kaliko, me casaría con vos... si no fueses tan manicero"
- "¿¡Agostina!?" my mother yelled at me por ser tan guarra, supongo.
- "No es lo que parece, somos sólo amigos..."
El despecho convierte a buenas mujeres en unas chiruzas busconas. Juá.