Todavía no me explico el acuerdo implícito que firmamos todos al nacer. Si no cómo se entiende que digamos la palabra "envergadura" en lugares llenos de corbatas y papeles, sin ni siquiera un esbozo de sonrisa en el rostro. Osea, EN-VERGA-DURA, no me entra en la cabeza.
Lo descubrí ayer mientras hablaba con una profesora, la carcajada fue inevitable... creo que rompí el pacto.
Mostrando entradas con la etiqueta Mi niña interior. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mi niña interior. Mostrar todas las entradas
viernes, 27 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)