Soñé que el Tony Birabent estaba ciego momentáneamente y yo lo cuidaba mientras caminábamos por los pasillos del subte, atiborrados de banderas argentinas y cintitas albicelestes regadas sobre el suelo. ¿Sobredosis de bicentenario?
Seguro. Pero hoy se ve a la Catalina, vamo' arriba la murga...